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Hablamos Consejos para padres
¿Cómo pueden hablar los padres con sus hijos adolescentes?
1. El terror de cada padre, y la fantasía de todo joven

Desde que nacemos la sexualidad forma parte de nuestra vida. Desde que somos niños experimentamos sensaciones placenteras  a las caricias y observamos con detenimiento las muestras de amor y afecto como besos y  abrazos en los adultos que nos rodean.
Cuando entramos a la pubertad establecemos nuestra identidad sexual mientras a la vez, seguimos recogiendo información sexual a partir de los medios, las amistades, la familia y la educación.

Hablar claro con los y las jóvenes sobre el sexo es importante para evitar crearles actitudes negativas o erróneas de la sexualidad. Al iniciar la pubertad, el tema del sexo y adolescencia empieza a tomar prioridad y cada vez preocupa más al joven.

Es en esta etapa cuando se dan los primeros pasos hacia el despertar de la sexualidad, en el cual la familia y el ambiente juegan un rol decisivo e importante. Sin embargo, no es la etapa correcta para perder la virginidad, mas si la adecuada para descubrir sensaciones y empezar a aprender información clave para vivir una vida sexual sana y responsable

El ambiente familiar demasiado permisivo con los adolescentes conduce a una precocidad de la vida sexual, al igual que sucede con las familias muy restrictivas o con normas muy rígidas. Esto conlleva a un problema, ya que los y las jóvenes empiezan una sexualidad siendo aun muy inmaduros y poco concientes de la situación.

2. ¿Cómo se debe educar la sexualidad en la adolescencia?

Es una función  de los padres hablar de sexo con sus hijos.
 
Para muchos padres, estas conversaciones son incomodas, pero son charlas inevitables y de mucha ayuda al adolescente para que este pueda  aclarar sus dudas respecto al sexo y construir así una sexualidad mucho  más sana. En algún momento tendrá que comenzar, no vayan a pretender que sus hijos serán por siempre vírgenes.

Una vez que tu hijo o hija comience a explorar su cuerpo, hay que empezar las charlas sobre sexo. En esos momentos, que aún son muy niños, hay que explicarles claramente y por los nombres correctos, las partes del cuerpo humano y los órganos reproductores, enseñarles también para que sirven  y la importancia de mantenerlos limpios. Hay hacerles sentir confianza de manera que ellos acudan a ustedes padres cuando algo no ande bien o crean que no es correcto.

Cuando los hijos son adolescentes hay que explicarles la importancia que tiene para el resto de la vida el crear una sexualidad sana y responsable. Es muy importante hablarles acerca de las implicaciones que tiene el sexo en la vida.

Converse con su hijo o hija de manera tranquila e inspírele confianza, muéstrese como un “padre moderno y comprensivo” pero siempre firme en sus convicciones.
Al hablar de sexo y adolescencia enséñele también que el sexo no es malo, que es un gran paso y algo muy hermoso, pero que requiere de una madurez y responsabilidad que se alcanza cuando se es un poco más grande.

Al hablar de sexo hágalo siempre con la verdad y con mucha claridad, no sienta vergüenza.

3. ¿Cómo pueden hablar los padres con sus hijos adolescentes?

SEA ABIERTO. Los jóvenes aprecian la sinceridad de sus padres y quieren saber de sus propias experiencias acerca de relaciones de noviazgo.

SEA EL EXPERTO. Ser experto en la vida de sus hijos significa hablar con ellos y escuchar su punto de vista. Tome el tiempo para escuchar y responder.

SEA ACCESIBLE. Aunque los padres estén muy ocupados, es importante ser accesible para sus hijos cuando tienen que hablar con usted.

SEA CONFIADO. Los hijos quieren que sus padres les tengan confianza y que les muestren que les quieren, pase lo que pase.

MANTéNGASE TRANQUILO. Los adolescentes dicen que mantenerse tranquilo es algo que los padres pueden hacer para mejorar las conversaciones sobre asuntos delicados como el sexo.

HAGA PREGUNTAS ABIERTAS. Pregúnteles a sus hijos lo que ellos piensan, haciendo preguntas abiertas (las que no se pueden contestar con un mero “sí” o “no”).

ESCUCHE A SUS HIJOS. Deje que sus hijos hablen sin interrupción. No interrumpa ni termine sus oraciones.

PóNGASE EN EL LUGAR DE SUS HIJOS. Haga un esfuerzo para ponerse en el lugar de sus hijos y pensar en las cosas desde su perspectiva.

APELE A METAS COMUNES. Cuando quiera que sea posible, ponga énfasis en las metas comunes y dígales a sus hijos que usted quiere todo lo mejor para ellos. Sea compasivo.

DEMUESTRE SU INTERéS. Asegúrese de que sus hijos sientan que usted está prestándoles toda su atención. Mantenga contacto visual con sus adolescentes cuando habla.

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